La filosofía de usar y tirar está llegando a su fin. Así lo exige el planeta y la escasez de materias primas. En los últimos años, estamos siendo testigos de una revolución del modelo productivo y de consumo que será clave para impulsar la recuperación económica en esta crisis. La transición ecológica es concebida como un foco de nuevas oportunidades, pero su implantación en todos los sectores económicos y en la sociedad se está topando con ciertos impedimentos. En este proceso hacia un futuro más verde, la economía circular, que pretende extender el ciclo de vida de los productos reutilizando, reparando y reciclando, es una estrategia clave. Varios expertos pusieron de manifiesto cuáles son las prioridades, los retos y las mejoras necesarias en la mesa de análisis y debate «Economía circular» organizada por LA RAZÓN.

El acto contó con la participación de expertos en el sector como Sara Barberá, Gerente de Sostenibilidad, Calidad y Medioambiente del Área de Servicios Urbanos y Medioambiente de Acciona; Luis Morales, consultor de economía circular y fundador de CIDEC; Ángel Fernández Homar, Presidente de la Fundación para la Economía Circular; Vicente Galván López, Director General de Economía Circular de la Comunidad de Madrid; y Luis Mecati, Subdirector de Economía Circular, Salud y Biodiversidad de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP).

Luis Morales, consultor de economía circular y fundador de CIDEC, hizo hincapié en la oportunidad que supondrá el cambio hacia una economía circular para Europa como potencia: «Los sectores industriales y productivos de Europa se están quedando rezagados en cuanto a las nuevas innovaciones tecnológicas frente a Estados Unidos, China e Israel». «Europa ha visto en la economía circular un nuevo filón para posicionarse otra vez como potencia relevante a nivel económico», apostilló.

En cuanto al reciclaje, Morales puso el foco en el poco afán que hay por parte de las administraciones por dar una segunda vida a los productos. «Hay modelos que no entendemos que en España no se implanten, sobre todo si dejamos de hablar de residuo y empezamos a hablar de recurso. En España solo tenemos desguaces de coches y funcionan muy bien. Sin embargo, la gente cogería una chapa o un poco de cable que funciona del punto limpio y se lo llevarían a casa por no generar residuos. La ciudadanía podría intervenir en centros de preparación al reciclaje o de reutilización y no se está haciendo. No entendemos muy bien por qué, porque realmente no requieren de mucha inversión, el problema son las certificaciones», denunció.

Publicación impresa de la mesa sobre Economía Circular en La Razón. #CIDEC

Sin embargo, desde el Gobierno la apuesta por este nuevo modelo verde no va ligada a un respaldo económico. «Vamos a recibir los fondos de recuperación de Europa. Hay un paquete de 60.000 millones de euros que llegan y a las comunidades autónomas para la gestión de residuos van a llegar 500 millones. Eso es un indicador claro de la importancia que se le da a nivel país. Esas cifras son absolutamente insuficientes», alertó Vicente Galván López, Director General de Economía Circular de la Comunidad de Madrid. Retomando lo expuesto por Sara Barberá acerca de las trabas que pone la legislación, Galván dijo lo siguiente: «En el caso del plástico que se usa para las botellas, el PET, resulta que la materia virgen está a 700 euros la tonelada y el reciclado a 1.300. Hay que hacer circular a toda la Administración que participa. No puede ser que legisle el ministerio de Transición Ecológica y que el ministerio de Economía no esté nunca».