La CRUDA realidad #opinionescirculares

“Los países exportadores de petróleo presentan un futuro en el que el ‘oro negro’ seguirá siendo la materia prima fundamental”

Este fin de semana leí un artículo en el suplemento de Negocios de El País: El Crudo Mensaje de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) en la transición energética. Me eché a temblar. Cuando el lobby más fuerte del mundo habla, es mejor escuchar y tomarse muy en serio sus palabras.

“En 25 años solo habrá caído un punto la demanda de petróleo y gas que será del 53%”

“El vehículo eléctrico pasará del 1% actual al 13% del parque automovilístico en 2040”

“En 25 años […] la demanda de petróleo aumentará en 14,5 millones de barriles por día entre 2015 y 2040 y pasará de 97,2 a 111,7 millones”

Esta es la CRUDA realidad. Como se comenta en el artículo, en veinte años seremos 1200 Millones de habitantes más poblando la Tierra, y para sorpresa de muchos, no serán habitantes de los países del G20. África, Asia y Latinoamérica. Los países emergentes necesitarán más energía, mucha más energía en un espacio de tiempo muy pequeño. No pensemos solo en energía como aquella que usamos para enchufar la nevera, el ordenador, el móvil, ni siquiera nos quedemos en la energía para las fábricas o las industrias que podría llevarnos al razonamiento de “pues que hagan industrias limpias y que no pongan el aire acondicionado”… pensemos en el alimento.

Alimentar a 1200 Millones de personas de una manera sostenible y ecológica se plantea imposible a día de hoy, “Alrededor de 795​ millones de personas en el mundo no tienen suficientes alimentos para llevar una vida saludable y activa. Eso es casi uno de cada nueve personas en la tierra” (WFP) y esto, repito, es a día de hoy.

Solución: transgénicos, agricultura intensiva, fertilizantes y fungicidas, ganadería intensiva, mecanización y automatización de procesos… ¿chungo verdad? nadie quiere eso, el solo hecho de leerlo nos quema los ojos, pero aun así podríamos hacer de tripas corazón (nunca mejor dicho) y anteponer el hambre al medio ambiente, porque al fin y al cabo, qué derecho tenemos nosotros que hemos nacido en esta parte del mundo, a negar a los que ahora quieren imitarnos a que no lo hagan. El problema es que ese tipo de solución al hambre (tecnológicamente viable a día de hoy), necesita de cantidades ingentes de energía, y de dónde sale la energía en los países emergentes… exacto del petróleo, gas y carbón.

He aquí la diatriba. Políticas medioambientales estrictas, control de emisiones y regeneración energética en el corto plazo o políticas expansivas agresivas para los países emergentes con el objetivo de que alcancen economía maduras y desarrolladas en el menor tiempo posible. ¿Medioambiente o Economía?

Y sí, lo sé, si no hay medioambiente no habrá personas, y sé también que ya vamos muy tarde y que las consecuencias del calentamiento global van a ser terribles incluso actuando ya, con lo que no actuar es simplemente una estupidez. Pero 2040 está muy cerca y una lucha productiva, realmente seria contra el calentamiento global requiere de muchos sacrificios para los países, tanto económicos como sociales. Quién es el guapo o la guapa que le dice a los cientos de millones de personas que poco a poco van sacando la cabeza de entre la miseria y el hambre, que se esperen y que reformulen su manera de crecer, que esa ya no vale, y que si no lo hacen, se verán obligados a pagar un precio.

Podríamos hacer un ejercicio de optimismo y subirnos a la corriente del ¡se puede hacer todo! Políticas macroeconómicas expansivas pero centradas en tecnologías limpias y desarrollo sostenible. Sería tan bonito.

Nosotros somos el CIDEC, el Centro de Innovación y Desarrollo para la Economía Circular, y luchamos por la causa. Generar una economía regenerativa que garantice la existencia material para las personas y proteja y recupere la biodiversidad que hemos perdido en esto dos últimos siglos. Luchamos y cada día ponemos más ímpetu en nuestra cruzada, pero nunca hay que obviar el hecho de que la realidad es tremendamente compleja, de que hay miles de intereses que se entrecruzan y chocan (políticos, religiosos, culturales, económicos, demográficos, industriales, etc), que vamos muy muy tarde en la lucha contra el calentamiento global, que aún estamos en pañales en lo relacionado a la cooperación internacional, que a nadie le gusta perder calidad de vida, que el statu quo se defiende con bombas, pero sobretodo, de que seguimos aferrándonos a la idea de que podemos diseñar un futuro sostenible sin hacer concesiones ni sacrificios y encima seguir creciendo ¡la dictadura del PIB!

Vaya bajón…

¿Un buen punto de inicio? No dejarnos llevar por el pánico ni por las corrientes populistas. Tener sentido común y dedicar algo de tiempo a leer y a reflexionar, con eso ya tendremos mucho ganado.

Luis Morales.

By | 2018-10-01T12:48:19+00:00 octubre 1st, 2018|Economía circular, futuro, Opinión|0 Comments
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